Historia del Mundo Contemporáneo

Tema 6: Primera Guerra Mundial y Revolución Rusa

VOCABULARIO

  • AUTOCRACIA ZARISTA.- Autocracia (del griego αυτος autos ”uno mismo” y χρατος khratos “gobierno, poder”) es un sistema de gobierno absoluto, en el cual la voluntad de una sola persona es la suprema ley. Se refiere generalmente a la monarquía absoluta, pero especialmente al régimen zarista ruso, cuyo dirigente asumía el título de "Autócrata de Todas las Rusias". En la actualidad el uso del calificativo "autocracia" como sinónimo de monarquía ha caído en desuso utilizándose más tiranía o dictadura. Sin importar el grado o precisión como se quiera definir, la autocracia siempre es un sistema político diametralmente opuesto a la democracia. La Rusia zarista de fines del siglo XIX y principios del XX puede ser definida como un sistema autocrático, es decir, basado en la voluntad soberana de una sola persona, en este caso del zar (o césar, heredero del emperador romano de Oriente). No había ningún tipo de órgano representativo relevante ni parlamento, y los partidos políticos no estaban permitidos. Al servicio del zar se encontraban la aristocracia tradicional, la Iglesia ortodoxa y un ejército capitaneados por el propio monarca, una burocracia muy centralizada y un temido aparato represivo, encabezado por la policía política.
  • BOLCHEVIQUES.- Bolchevismo.- Doctrina política basada en la interpretación y puesta en práctica del socialismo científico (comunismo) de Karl Marx por Lenin (Vladímir Ilich Uliánov). Estas teorías se perfilaron en el II Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR) celebrado en Londres en 1903. La divergencia de los puntos de vista de los delegados del Congreso cristalizó en dos fracciones; la más radical, encabezada por Lenin, abogaba por un partido fuertemente unificado dirigido por miembros revolucionarios, profesionales y activos, dispuestos a preparar el camino para establecer una sociedad comunista. En el otro lado sus oponentes proponían admitir a cualquiera que simpatizara en general con los objetivos del partido, sin tener en cuenta su participación activa. En este punto concreto el Congreso apoyó el segundo planteamiento, pero en otros asuntos y en la votación final para elegir al secretario del partido, el Congreso favoreció a Lenin. El sector dirigido por éste fue desde entonces denominado bolchevique (del ruso bolshevik o bolševik, “mayoritario”) y la oposición, menchevique (del ruso menshevik, “minoritario”). Las diferencias básicas entre bolcheviques y mencheviques aparecieron con mayor claridad en los años siguientes, cuando lo que en un principio era un acuerdo sobre un programa de actuación política (la deposición del zarismo, la instauración de un gobierno constitucional y, al fin, la supresión del capitalismo y el establecimiento de una sociedad comunista), en la práctica terminó marcando con gran dureza las divergencias. Los bolcheviques apoyaban los objetivos tan sólo en la medida en que conducían hacia la meta final: la revolución comunista. Sin embargo, los mencheviques, creyendo que Rusia no estaba preparada aún para la revolución (de acuerdo con los postulados marxistas), insistieron en políticas reformistas, sobre todo en la implantación de un gobierno constitucional. Como resultado de las crecientes diferencias, la escisión de las dos fracciones se produjo en 1912. Los bolcheviques usaron tanto tácticas legales como clandestinas para aplicar su programa y hacerse con afiliados. Los bolcheviques se opusieron a la I Guerra Mundial considerándola un conflicto imperialista en el que no deberían intervenir los socialistas; pero los mencheviques y los socialrevolucionarios, anteponiendo los intereses nacionales a los de la clase trabajadora, apoyaron el esfuerzo bélico ruso. Como consecuencia del fracaso militar y de la creciente muestra de la ineficacia del gobierno estalló la primera fase de la Revolución Rusa en febrero de 1917, que determinó la abdicación del zar y la implantación de un régimen parlamentario. El Gobierno Provisional, en el que había mencheviques, fue acusado por los bolcheviques de reticencia al desarrollo de la revolución que conducía al socialismo. Los bolcheviques acometieron esta tarea a través de los soviets de obreros y de soldados, y conquistaron el poder en octubre de 1917. En 1918, con el nuevo nombre de Partido Comunista Ruso (bolchevique), comenzaron su desarrollo como la organización política predominante primero y exclusiva después que hizo posible la creación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). En 1925 el Partido volvió a cambiar de nombre, adoptando el de Partido Comunista de los Bolcheviques de la Unión, y finalmente pasaría a denominarse Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) en 1952. La historia del bolchevismo es inseparable de la del comunismo soviético.
  • COMUNISMO DE GUERRA.- Término aplicado a la política económica y social seguida durante la Guerra Civil rusa (1918-1921) por el gobierno del dirigente bolchevique Lenin. Eran fruto de la ideología comunista y tenían como objetivo el desarrollo de la economía socialista de Estado; y también, eran respuestas pragmáticas a los acuciantes problemas económicos, especialmente a la grave crisis económica y la necesidad de equipar al Ejército Rojo durante la Guerra Civil. Hacia finales de la primavera y comienzos del verano de 1918, el gobierno comunista introdujo diversas medidas económicas: la incautación de los productos agrícolas, la nacionalización de los medios de producción, el control estatal del comercio, el control centralizado de la producción y distribución, la asignación estatal de los recursos y la sustitución del dinero por el sistema del trueque. Hacia el final de la Guerra Civil, el gobierno prosiguió, e incluso intensificó, la política de incautación y control. Ésta alcanzó su punto máximo en 1920, con las propuestas de militarización del trabajo, apadrinadas por Trotski, según las cuales los trabajadores de algunas áreas serían obligados a trabajar en zonas e industrias determinadas, bajo una disciplina militar. Sin embargo, la producción agrícola e industrial disminuyó precipitadamente. Durante el invierno de 1920-1921, la hambruna provocada por la sequía, la situación de privación general, la creciente oposición de los campesinos a la incautación del grano y el rechazo a las impopulares medidas gubernamentales motivaron huelgas y revueltas en todo el país a las que el régimen respondió endureciendo la represión. En marzo de 1921, los marineros de la base naval de Kronstadt, que anteriormente habían sido ardientes aliados de los bolcheviques, encabezaron una revuelta contra la austeridad de la política económica y la represión de las huelgas. La rebelión de Kronstadt contribuyó al abandono del comunismo de guerra en favor de la Nueva Política Económica (NEP), aprobada en el X Congreso del Partido Comunista en marzo de 1921. La NEP relajó el control del gobierno sobre la economía, particularmente en el sector agrícola, y permitió la existencia de algunas empresas privadas para facilitar la recuperación económica. No obstante, los comunistas declararon que se trataba únicamente de un aplazamiento temporal antes de reanudar la marcha hacia el socialismo. El dirigente soviético Iósiv Stalin retomó posteriormente muchas de las medidas del comunismo de guerra en su política de industrialización de la década de 1930 y en el sistema económico soviético que de ella surgió.
  • CONFERENCIA DE ALGECIRAS.- La Conferencia de Berlín (1885) había intentado establecer medidas de acuerdo y arbitraje en los repartos coloniales de los imperios. A principios del siglo XX los conflictos volvieron, en Marruecos, en el N de África, se enfrentaron franceses y alemanes. Alemania no quería perder la ocasión al haber llegado tarde al reparto colonial. Ello provocó la primera crisis marroquí. Desde 1905, Alemania intentó evitar el dominio del territorio marroquí a cargo de Francia y España, los dos países que ejercían su respectiva influencia sobre el sultanato. Francia amenazó a Alemania con declararle la guerra, pero el incidente se solucionó finalmente al convocarse una reunión internacional, la Conferencia de Algeciras (Cádiz), celebrada en 1906, cuyo objetivo fue poner fin al enfrentamiento entre Francia y el II Imperio Alemán en torno a la cuestión de la soberanía de Marruecos. Celebrada en 1906, participaron representantes de Francia, Alemania, Bélgica, Italia, Imperio Austro-Húngaro, Países Bajos, Suecia, España, Portugal, Estados Unidos, Rusia y Marruecos. Se admitió de alguna manera la supremacía de Francia en la cuestión marroquí, pese a declararse explícitamente la propia soberanía del sultán Mulay Hafiz. Se reconoció el sur de Marruecos como área de influencia francesa, en tanto que España ocuparía la zona al norte de la cordillera del Rif. Asimismo, se establecieron las normas de permanencia de los europeos en Marruecos y los oficiales españoles y franceses recibieron el encargo de controlar sus respectivos puertos. Años más tarde, mediante la Convención de Fez (1912) se estableció el Protectorado francés. Algunos meses después se instituyó el Protectorado español sobre el resto del territorio marroquí.
  • DIKTAT.- (Imposición) forzosa de unas condiciones de paz al enemigo derrotado. En el contexto de los tratados de Paz de la I Guerra Mundial de 1919 fue la humillante solución impuesta por las potencias vencedoras a Alemania. Es el calificativo que usaron los alemanes para definir el acuerdo que salió del Tratado de Versalles en el cual se exigía que Alemania realizase importantes compensaciones económicas por los daños causados en la guerra.
  • ECONOMÍAS DE GUERRA.- Desde el punto de vista económico los gobiernos instauraron estas economías con una fuerte intervención del Estado. Las factorías debían funcionar a pleno rendimiento en la fabricación de armas, y cualquier queja por parte del empresario se consideraba una traición. La población femenina y la masculina no reclutada, fueron incorporadas a esa producción. Se denomina economía de guerra a la que se aplica en momentos históricos de fuertes convulsiones violentas, sean o no conflictos armados, o en periodos de extrema autarquía y que tiene por objeto mantener el funcionamiento de las actividades económicas indispensables para un país, procurar el autoabastecimiento, desincentivar el consumo privado, garantizar la producción de alimentos y controlar la economía nacional desde el Estado.
  • EJÉRCITO ROJO.- Fuerzas Armadas de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), constituido oficialmente el 28 de enero de 1918 a partir del Ejército Imperial ruso y cuya existencia llegó a su fin en diciembre de 1991, cuando tuvo lugar la desintegración del Estado soviético. El encargado de su formación fue el dirigente bolchevique Liev Trotski. Su objetivo inicial era defender las fronteras de la URSS y proteger los logros de la Revolución Rusa frente a sus enemigos. La incorporación a filas fue voluntaria en un principio, de acuerdo con los ideales comunistas, pero al cabo de unos meses se introdujo el reclutamiento obligatorio. Como resultado de la revolución bolchevique el Ejército Rojo no introdujo ningún saludo oficial y careció de una jerarquía definida hasta 1935; sin embargo, adquirió una estructura mucho más convencional en los años siguientes. Antes de que se produjera la desintegración de la URSS en 1991 estas tropas tomaron parte en tres importantes conflictos bélicos: la Guerra Civil rusa (1918-1922), la II Guerra Mundial (1939-1945) y la guerra de Afganistán (1979-1989). El Ejército Rojo llegó a disponer de 12,5 millones de soldados durante la II Guerra Mundial. Fue una fuerza de vigilancia establecida en los estados del Pacto de Varsovia que se utilizó para aplastar las rebeliones contra los regímenes comunistas desatadas en Hungría en 1956 (Revolución húngara) y en Checoslovaquia en 1968 (primavera de Praga). A lo largo de la década de 1970 se reforzó este cuerpo ante la posibilidad de tener que librar una guerra convencional en Europa y para proyectar el poder soviético sobre el mundo, como oposición al de Estados Unidos.
  • EL GRAN DEBATE.- En 1924 murió Lenin, el líder indiscutible de los bolcheviques, dejando así la incógnita sobre su sucesión. El vacío de poder desencadenó rápidamente una lucha entre dirigentes del Partido Bolchevique, conocida como el gran debate, que se desarrolló entre 1924 y 1928 en diversos frentes: por la jefatura del Partido, por el poder en el Estado soviético y por la dirección y orientación de la revolución. El debate se polarizó en torno a dos figuras Trotski y Stalin. Aunque las intrigas implicaron a otros líderes Kámenev, Zinóviev, Lunacharski y Bujarin. Trotski representaba el ala más radical, defendía el abandono de la NEP, las colectivizaciones y la extensión de la revolución. Stalin representaba posiciones más conservadoras, proponía continuar con un sistema de economía mixto, el socialismo en un solo país y reservar las decisiones políticas a los dirigentes del PCUS. En 1927 la lucha se agudizó y Stalin consiguió el poder, orientando la revolución en un sentido autoritario en manos de un dictador, con un centralismo absoluto, poniendo fin a la NEP, forzando la colectivización de toda propiedad y persiguiendo a quien se resistiese.
  • GUERRA DE TRINCHERAS.- Fase defensiva en la que las tropas se protegen mediante trincheras o fortificaciones para impedir el avance del enemigo. Esta guerra también recibe el nombre de guerra de posiciones, fue dura y larga y llegó a convertirse en el símbolo de la Primera Guerra Mundial. Tras la batalla del Marne, los ejércitos debieron esconderse, arrastrarse por el barro, cavar cada vez más complejos sistemas de trincheras para sobrevivir al fuego enemigo. Desde el Mar del Norte hasta Suiza, miles de kilómetros de trincheras enfrentaron a millones de hombres en el frente de occidental. Anegadas de barro, infectadas de ratas, las trincheras se convirtieron en el hogar de unos soldados que sufrieron lo indecible. Los reiterados intentos de los militares por romper el frente llevaron a matanzas: Verdún, Somme, Passendale en Ypres (Bélgica)… Las potencias industriales se esforzaron por encontrar nuevas armas que permitieran la ruptura del frente: los alemanes en 1915 iniciaron la guerra química, los ingleses en 1917 los tanques, la aviación comenzó a ser usada de forma sistemática como arma de guerra. Estructura de las trincheras: se cavaban a lo largo del frente de batalla para proteger a las tropas del fuego mortífero de la artillería y las ametralladoras. Detrás de las trincheras de primera línea se encontraban las trincheras cubiertas, que proporcionaban una segunda línea defensiva en el caso de que el enemigo asaltara la primera. Su anchura era de 1,8 a 2,5 metros. Las tropas que no estaban de servicio vivían en los refugios subterráneos de las trincheras de apoyo. Los suministros, alimentos y las tropas de reemplazo eran trasladados al frente a través de trincheras de reserva y comunicaciones. El área que se encontraba entre las trincheras de ambos combatientes era tierra de nadie; intentar cruzar este terreno solía acarrear la muerte, puesto que estaba cubierto de alambradas y los soldados pasaban a ser un blanco fácil para el enemigo.
  • GUERRA RELÁMPAGO.- (En alemán Blitzkrieg). Doctrina militar de ataque que implica un bombardeo inicial, seguido del uso de fuerzas móviles atacando con velocidad y sorpresa para impedir que el enemigo pueda llevar a cabo una defensa coherente. Los principios básicos de este tipo de operaciones se desarrollaron en el siglo XIX por varias naciones, y se adaptaron años después, en la Primera y Segunda Guerra Mundial, principalmente por la Wehrmacht, para incorporar armas y vehículos modernos como un método de evitar la guerra de trincheras. La Blitzkrieg necesitaba la formación de infantería mecanizada, artillería autopropulsada y cuerpos de ingenieros. En el combate, la Blitzkrieg dejaba poca elección a las fuerzas defensoras lentas que eran rodeadas y posteriormente destruidas por la infantería alemana.
  • GUERRA SUBMARINA.- La I Guerra Mundial también se extendió a los mares. Es cierto que la única batalla convencional (el enfrentamiento angloalemán de 1916 en la zona de Jutlandia) se saldó sin vencedores ni vencidos y no tuvo demasiada importancia. Pero la aparición de este tipo de guerra extendió el conflicto a los océanos. En 1915 el paquebote británico Lusitania, que transportaba ciudadanos estadounidenses, fue hundido por un submarino alemán. Estados Unidos protestó enérgicamente. En 1917, Alemania declaró que todos los barcos que se dirigieran a puertos británicos serían atacados. Los primeros meses fueron enormemente dañinos para los barcos que iban y venían a Inglaterra y a Francia. El resultado final fue, sin embargo, totalmente contrario a las esperanzas alemanas. La guerra submarina y el ataque a barcos estadounidenses fueron un hecho decisivo. En Abril de 1917 el presidente Wilson anunció la entrada de Estados Unidos en el conflicto junto a los aliados. Dos millones de americanos fueron enviados a Europa y toda la industria se puso al servicio de la guerra y de los aliados. La Guerra dio un vuelco.
  • KERENSKI.- Alexandr Fiódorovich Kerenski (1881-1970), líder revolucionario ruso que presidía el gobierno provisional antes de que los bolcheviques tomaran el poder en noviembre de 1917. Durante su juventud, se unió en secreto al Partido Socialista Revolucionario, que en aquella época estaba prohibido por ser considerado como un grupo subversivo. En 1912 fue elegido diputado de la Duma. Tras la caída del Zar y el establecimiento de un gobierno provisional republicano, Kerenski fue nombrado ministro de Justicia y poco después ministro de Guerra. Más tarde fue nombrado jefe del gobierno provisional establecido tras la revolución de julio que siguió al fracaso en el frente. Una de las primeras medidas que adoptó tras aceptar su nuevo cargo fue la supresión del Partido Bolchevique presidido por Lenin. Éste se ocultó en Finlandia; otros dirigentes bolcheviques, entre los que se encontraba Liev Trotski, fueron arrestados. Sin embargo, Kerenski no consiguió neutralizar el deterioro constante de la situación económica y militar del país, lo que permitió a los bolcheviques minar el prestigio de su gobierno y hacerse con el control de los soviets (consejos) de trabajadores, soldados y campesinos, llegando a establecer una estructura de poder paralela a la del gobierno provisional. Kerenski también se veía acosado desde la derecha por los monárquicos y otros sectores reaccionarios que pretendían aplastar la revolución. No tomó medidas efectivas cuando el general Kornílov intentó marchar sobre la capital en el mes de septiembre y proclamar una dictadura militar dirigida por él. Este golpe de Estado no prosperó debido a la intervención de los bolcheviques, que aprovecharon esta acción para tomar el poder el 7 de noviembre de 1917. Kerenski, que se encontraba en el frente en esos momentos intentando ganar el apoyo de las tropas, organizó una fuerza militar y trató de capturar Petrogrado, pero los soldados se negaron a combatir. Huyó a París, donde encabezó varias organizaciones antibolcheviques y editó durante algunos años el periódico Dni. Finalmente, se trasladó a Estados Unidos y se dedicó a impartir conferencias sobre política y sociología. Falleció el 11 de junio de 1970 en la ciudad de Nueva York.
  • KOMINTERN.- Los contactos entre organizaciones obreras inglesas y francesas dieron lugar a la formación en Londres de la A.I.T. o Primera Internacional en 1864, se disolvió en 1872 a causa de la oposición entre Marx y Bakunin. La II Internacional (creada en París en 1889 fue disuelta durante la Primera Guerra Mundial y restaurada tras la guerra). Los revolucionarios rusos consideraban que los partidos socialistas europeos se habían alejado de las propuestas revolucionarias (destrucción del capitalismo) y se habían acomodado a la democracia burguesa (mejora de las condiciones políticas y sociales de la clase obrera). Ante este panorama los bolcheviques defendieron la necesidad de renovar el marxismo con la fundación de una nueva Internacional obrera, así nació la III Internacional (KOMINTERN) en Moscú en marzo de 1919 para coordinar todos los partidos comunistas del mundo. Siguió los mismos esquemas de organización que la Primera y la Segunda Internacionales. Nació con el objetivo de unificar todos los movimientos obreros de Europa en su lucha común contra el imperialismo y el nacionalismo. Esta propuesta produjo divisiones en el seno del socialismo mundial. La fractura se hizo evidente cuando en el Congreso de la Komintern de 1920 se aprobaron las 21 condiciones que debían cumplir los partidos que quisieran adherirse. Esto provocó el nacimiento de los partidos comunistas y la escisión socialista. La Komintern estableció su sede en Moscú y los partidos comunistas del mundo quedaron obligados a seguir sus acuerdos y disposiciones. Estuvo dominada primero por los bolcheviques y, luego, por el Partido Comunista Soviético, el más numeroso y poderoso. En la época de Stalin se convirtió en un instrumento político del Partido Comunista Soviético. En la II Guerra Mundial, Stalin procedió a su disolución en 1943, como concesión a los Aliados que la consideraban demasiado agresiva. En 1947 se reconstituyó bajo el nombre de KOMINFORM (Buró Comunista de Información) y estaba compuesto por Yugoslavia (hasta 1948), Bulgaria, Polonia, Rumania, Hungría, Checoslovaquia, Francia e Italia. Una vez más, fue un instrumento de poder en manos de Stalin. Finalmente, Jruschov lo disolvió en 1956, como parte de la campaña contra el estalinismo. Se habla también de una IV Internacional fundada por Trotski en México en 1938, sin trascendencia alguna. Y algunos autores hablan de la V Internacional al referirse a la cooperación entre los partidos socialistas democráticos de Occidente reanudada tras la Segunda Guerra Mundial (Conferencia Internacional Socialista).
  • KULAKS.- Término empleado en la lengua rusa para referirse a los campesinos adinerados. Antes de la Revolución bolchevique de 1917, los kulaks ocupaban una posición importante en los pueblos de Rusia, poseían su propio ganado y hacienda y solían contratar mano de obra. Estos campesinos propietarios de tierra fueron favorecidos por las reformas agrarias concedidas tras la revolución de 1905 por Stolypin, primer ministro del Zar Nicolás II. Los Kulaks mejoraron la agricultura rusa, pero sus tierras fueron expropiadas por Lenin durante el comunismo de guerra (1918-1920), aunque mediante la NEP (1921-1927) se les devolvieron las tierras. Los bolcheviques, y particularmente Iósiv Stalin y su grupo, rechazaron completamente la concepción de la agricultura basada en la propiedad privada, las granjas particulares y un campesinado próspero. A su juicio, ésta era la antítesis de la producción colectiva, el principio clave de la agricultura en un sistema socialista. Los planes quinquenales y la política de colectivización de Stalin se encargaron de volver a expropiar sus tierras, lo que supuso la desaparición definitiva de los Kulaks en 1929. Lo cierto es que no era posible diferenciar claramente a los kulaks de otros campesinos, por lo que esta medida sólo acarreó la muerte de millones de personas, lo que perjudicó y empobreció la agricultura soviética durante muchas décadas.
  • LENIN.- Vladímir Ilich Uliánov (Lenin) (1870-1924). Revolucionario y teórico político ruso, fundador del Estado que se convertiría en la Unión Soviética y presidente del primer gobierno establecido tras la Revolución Rusa de 1917. El primer incidente que alteró la tranquilidad de su juventud se produjo en 1887, cuando la policía arrestó y ejecutó a su hermano mayor Alexandr por haber participado en una conspiración para asesinar al zar Alejandro III. Lenin se matriculó en la Universidad de Kazán ese mismo año, pero fue expulsado al poco tiempo por participar en actividades revolucionarias radicales, se trasladó a la hacienda de su abuelo (1887-1888) allí estudió las obras clásicas del pensamiento revolucionario europeo, especialmente El capital de Karl Marx, y no tardó en declararse seguidor de la ideología de este pensador. Pasado algún tiempo, fue admitido en la Universidad de San Petersburgo y terminó sus estudios de derecho en 1891. En 1895 participó en la fundación de la Unión para la Lucha por la Emancipación de la Clase Obrera de San Petersburgo. La policía arrestó a los líderes de esta organización. Tras pasar quince meses en la cárcel fue deportado a Siberia hasta 1900. Huyó a Suiza, donde fundó el periódico Iskra (La chispa) en colaboración con Plejánov, Mártov y otros marxistas. Esta publicación se convirtió en un instrumento eficaz de cohesión entre los socialdemócratas. Lenin escribió su principal obra de teoría política, ¿Qué hacer? (1902), mientras se encontraba en el exilio. Su proyecto para la revolución se basaba en la existencia de un partido sometido a una férrea disciplina, compuesto por revolucionarios preparados para actuar como “vanguardia del proletariado” y conducir a las masas trabajadoras a una inevitable victoria frente al absolutismo zarista. La insistencia de Lenin en la importancia de la profesionalidad de los dirigentes revolucionarios dividió a los miembros del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR), y en su II Congreso (1903) las diferencias se hicieron más profundas. El grupo liderado por Lenin fue el que obtuvo la mayoría, de ahí el nombre de bolchevique (‘mayoría’ en ruso). Lenin pasó en Europa la mayor parte del periodo anterior a 1917. Regresó a Rusia durante la Revolución de 1905, pero se vio obligado a abandonar nuevamente el país en 1907 ante la misma falta de apoyo que acabó con la insurrección. En esta época escribió Materialismo y empirocriticismo (1909). Cuando estalló la I Guerra Mundial en 1914, Lenin se opuso a la intervención de Rusia en el conflicto alegando que supondría una lucha fratricida entre los obreros de toda Europa en beneficio de la burguesía y alentó a los socialistas a “transformar la guerra imperialista en una guerra civil”. Expuso y sistematizó la concepción marxista de la guerra en El imperialismo, fase superior del capitalismo (1916), en donde defendía que únicamente una revolución que destruyera al capitalismo podría proporcionar una paz duradera. La Revolución Rusa de marzo de 1917 (febrero según el calendario juliano) que derrocó al régimen zarista fue un acontecimiento que Lenin no había previsto, pero consiguió introducirse en el país en un tren procedente de Alemania. Su espectacular llegada a Petrogrado (el nombre con el que fue rebautizada San Petersburgo) se produjo un mes después de que los obreros y soldados hubieran derribado al zar. Los bolcheviques de Petrogrado, entre los que se encontraba Iósiv Stalin, estaban de acuerdo en que los representantes del Ejército y de los soviets (juntas) de trabajadores respetaran al Gobierno Provisional que se había establecido, pero Lenin rechazó esta línea de actuación. En las llamadas Tesis de abril alegó que sólo los soviets podían satisfacer las esperanzas, aspiraciones y necesidades de los trabajadores y el campesinado. El Congreso del partido bolchevique aceptó el programa de Lenin bajo el lema “todo el poder para los soviets”. Después de un fallido levantamiento de los trabajadores en julio de 1917, Lenin pasó en Finlandia los meses de agosto y septiembre ocultándose del Gobierno Provisional. Pocos días después de la revolución bolchevique de noviembre (octubre), Lenin fue elegido presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo (jefe de gobierno) y tomó las medidas oportunas para consolidar el poder del nuevo Estado soviético. No se nacionalizaron las empresas privadas, a excepción de los bancos, y Lenin ideó un programa para el establecimiento del socialismo. Aceptó los onerosos términos de la Paz de Brest-Litovsk para salir de la I Guerra Mundial. Sin embargo, el joven régimen soviético tuvo que pagar el alto precio de una guerra civil (1918-1921) provocada por quienes consideraban amenazados los privilegios que tenían durante el régimen zarista, que contaban con el apoyo de potencias extranjeras. Gracias a la labor del Ejército Rojo, creado y organizado por Liev Trotski, el régimen soviético salió triunfante de este enfrentamiento. Cuando terminó el conflicto, Lenin instauró la Nueva Política Económica (NEP), que suponía aceptar la economía de mercado en la Unión Soviética y restableció la sociedad pluralista que había existido durante los primeros tiempos del régimen; no obstante, exigió la prohibición del multipartidismo e insistió en el principio de que un sólo partido controlara el poder. Sufrió tres apoplejías desde 1922 que le dejaron incapacitado para cumplir con las obligaciones de su cargo. Concluía así su carrera política. Falleció el 21 de enero de 1924 en la localidad de Nizni Nóvgorod, situada en las proximidades de Moscú. A pesar de sus muchos escritos era un hombre de acción y no un ideólogo.
  • MENCHEVIQUES.- Los mencheviques (en ruso Меньшевики, mensheviki) eran la facción moderada y mayoritaria del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, pero perdieron la votación, de ahí lo de "minoritarios". Su mayor moderación con respecto al bolchevismo se debía a que en cierto modo eran más ortodoxos en términos marxistas, en el sentido de que abogaban por una cimentación de la revolución burguesa, antes de que la revolución obrera tuviera lugar. Pensaban que era preferible contar con una base partidaria amplia, con un gran partido socialista de masas, a diferencia del modelo de partido único de "vanguardia del proletariado", partido pequeño, profesionalizado y relativamente cerrado que proponía Lenin. Consideraban que en Rusia debía darse en primer lugar una revolución burguesa durante la cual al partido obrero le correspondería ser el ala izquierda. Los mencheviques nunca fueron mayoritarios en la Duma (Asamblea) y tras la revolución rusa de febrero de 1917, a lo que más llegaron fue a compartir el Gobierno de los Soviets más importantes (Petrogrado, Moscú). Su participación en los Gobiernos provisionales de coalición, las varias escisiones que sufrieron y, sobre todo, el apoyo al cada vez más impopular Kerensky, condujo a una pérdida de voto en los meses previos a la revolución de octubre de 1917, dirigida por Lenin. Tras la toma de poder por Lenin, los mencheviques fueron perseguidos, aunque el partido no fue prohibido legalmente hasta 1922.
  • MOVIMIENTO SUFRAGISTA.- El capitalismo alteró las relaciones entre los sexos. El nuevo sistema económico incorporó masivamente a las mujeres proletarias al trabajo industrial -mano de obra más barata y sumisa que los varones-. Las mujeres, mayormente las de burguesía media, experimentaban con creciente indignación su situación de propiedad legal de sus maridos y su marginación de la educación y las profesiones liberales. En este contexto, las mujeres comenzaron a organizarse en torno a la reivindicación del derecho al sufragio, lo que explica su denominación como sufragistas. Esto no debe entenderse nunca en el sentido de que ésa fuese su única reivindicación. Muy al contrario, las sufragistas luchaban por la igualdad en todos los terrenos apelando a la auténtica universalización de los valores democráticos y liberales. Sin embargo, y desde un punto de vista estratégico, consideraban que, una vez conseguido el voto y el acceso al parlamento, podrían comenzar a cambiar el resto de las leyes e instituciones. Su movimiento era de carácter interclasista, pues consideraban que todas las mujeres sufrían discriminaciones semejantes. Los principales objetivos del movimiento feminista fueron: el derecho de voto, la mejora de la educación, la capacitación profesional y la apertura de nuevos horizontes laborales, la equiparación de sexos en la familia como medio de evitar la subordinación de la mujer y la doble moral sexual y, la igualdad jurídica. El más importante y radical movimiento fue el inglés, surgido en 1851, cuando un grupo de mujeres celebraron en Sheffield un acto público en el que pidieron el voto para la mujer. Éste fue el inicio de un largo camino en el que buscaron el apoyo de los parlamentarios y en 1861, se presentó una petición en la Cámara de los Lores, que fue denegada. En 1903, la campaña por el sufragio femenino se intensificó con la fundación de la Unión Social y Política de Mujeres, promovida por Emmeline Pankhurst y sus hijas. Cansadas de tantas respuestas negativas, las sufragistas pasaron a la lucha directa (interrumpir los discursos de los ministros, mítines, manifestaciones, incendio de establecimientos públicos, agresiones a domicilios de políticos y miembros del parlamento…). En Gran Bretaña consiguieron el voto femenino en 1928 (aunque desde 1918 podían votar las mujeres mayores de 30 años). En España se consiguió el voto en 1931. En las Cortes de 1931 muchos temían que la mujer, tachada de "regresiva" y falta de espíritu crítico, pusiera en peligro a la joven república, pero se aprobó por primera vez en la historia española el artículo constitucional que consagró el derecho al voto femenino. Ganó el sí por 161 votos frente a 121, y en los diarios de sesiones de la época se recogen con detalle los argumentos de una izquierda dividida, que desconfiaba del voto de la mujer, influenciada por "la sacristía y el confesionario". En esas Cortes sólo había tres mujeres y, paradójicamente, dos de ellas, Clara Campoamor y Victoria Kent, protagonizaron las posturas contrapuestas. Clara Campoamor fue defensora de la igualdad de derechos de la mujer, impulsora del sufragio universal en España, logrando el voto femenino en 1931, así como la primera ley del divorcio.
  • N.E.P.- Como consecuencia de la guerra civil y del comunismo de guerra, la economía soviética se hundió. La revolución empezó a perder apoyos: hubo levantamientos campesinos y de la marinería del puerto de Kronstadt. Ello hizo que el propio Lenin en el X Congreso del Partido Comunista Ruso de 1921 propusiese una reforma de la economía. La nueva orientación se concretó en la Nueva Política Económica que trató de revertir la crisis. Esta nueva política representaba dar marcha atrás en algunas de las grandes decisiones anteriores como la fulminante desaparición de la propiedad privada y el control estatal de la industria y la agricultura. Significaba la implantación de una economía mixta en la que algunos sectores socializados convivirían con un retorno a la economía del mercado, que permitiría la pequeña propiedad y los intercambios privados. La NEP cumplió rápidamente sus objetivos económicos y en 1926 la economía soviética había superado los niveles anteriores a la Gran Guerra. Pero la vuelta al mercado hizo subir los precios y las diferencias entre precios agrarios e industriales volvió a originar problemas de acaparamiento y desabastecimiento de las ciudades. Los beneficios privados hicieron aumentar las diferencias sociales y volvieron a tener cierta importancia los pequeños empresarios industriales y los campesinos acomodados (kulaks). La nueva política económica produjo también un serio debate en el Partido Comunista y reforzó el enfrentamiento interno entre las tendencias que defendían el mantenimiento de una economía mixta, y las que propugnaban la rápida socialización de la propiedad, la producción y la distribución de bienes.
  • PLAN SCHLIEFFEN.- Plan propuesto durante la Primera Guerra Mundial por el jefe del Estado Mayor del II Reich alemán, Alfred Graf von Schlieffen. Preveía un ataque rápido contra Francia, entrando por Bélgica y Luxemburgo. En seis semanas, Francia habría de capitular y los imperios centrales podrían dedicar todo su esfuerzo al frente ruso. Al principio, las previsiones se cumplieron: los franceses intentaron atacar Alemania por Alsacia (Estrasburgo), pero a los pocos días tuvieron que retroceder derrotados. Mientras, los ejércitos germanos avanzaron sobre Bélgica e invadieron Francia sin encontrar resistencia. A comienzos de Septiembre, los alemanes se encontraban a 40 km de París. Del 6 al 13 de Septiembre, los ejércitos franceses, reorganizados por el mariscal Joffre, consiguieron parar el avance de los alemanes en la Batalla de Marne. Los alemanes y sus planes de guerra relámpago habían fracasado.
  • RUSOS BLANCOS.- Conocidos también como Ejército Blanco o Guardia Blanca. Abarcó a las fuerzas contrarrevolucionarias pro zaristas rusas que tras la Revolución de Octubre lucharon contra el Ejército Rojo durante la Guerra Civil Rusa desde 1918 hasta 1921. El calificativo blanco tenía dos significados. Primero, en contraposición a los rojos -que apoyaban a los soviéticos y comunistas-. Segundo blanco tenía connotaciones monárquicas: históricamente cada zar era llamado solemnemente el zar blanco. Las fuerzas blancas nunca fueron más allá de una débil confederación de grupos contrarrevolucionarios que habían servido en el ejército del zar Nicolás II y buscaban el retorno de la monarquía. A veces, los aliados occidentales de la Triple Entente y fuerzas extranjeras intervencionistas proporcionaron asistencia a las unidades del ejército. Eran fuertes en la zona Este del país, incluida Siberia, y los territorios del Norte. Junto a los blancos también lucharon una legión checa y algunas tropas inglesas y francesas. La Guerra Civil Rusa entre blancos y rojos duraría hasta 1921. El ideal blanco defendía la liberación de Rusia de los bolcheviques y otras fuerzas anárquicas, el establecimiento de un gobierno justo y honrado, la protección a los fieles de las persecuciones religiosas, los derechos del granjero a la propiedad de la tierra y la oportunidad de todos los rusos de elegir a un líder. Vencida la Guardia Blanca, oficialmente mediante un decreto de 1921 de la Comisión Central Ejecutiva de Rusia y del Soviet de Comisarios del Pueblo, entre dos y tres millones de personas pasaron a ser apátridas, motivo por el cual hubo una fuerte emigración de rusos antisoviéticos.
  • SOCIEDAD DE NACIONES.- Sociedad de Naciones, organización intergubernamental fundada en 1919, con sede en la ciudad suiza de Ginebra, en torno a la cual se articuló la sociedad internacional tras la I Guerra Mundial. Su primera reunión, a la que asistieron delegados de 42 estados, tuvo lugar en 1920. La andadura de la Sociedad de Naciones concluyó en 1946 cuando transfirió su legado a la naciente Organización de las Naciones Unidas (ONU). Supuso el primer movimiento eficaz hacia la organización de un orden político y social mundial, en el que los intereses comunes de la humanidad pedían ser observados y servidos por encima de las barreras de la tradición nacional, diferencia racial o distancia geográfica. La creación de la Sociedad de Naciones aparecía enunciada en el último de los famosos Catorce puntos expuestos por el presidente estadounidense Thomas Woodrow Wilson ante el Congreso en 1918, como uno de los fundamentos sobre los que había de fraguarse la paz y el nuevo orden internacional. A lo largo de la Conferencia de Paz de París (1919), Wilson asumió un decidido protagonismo para impulsar la futura organización internacional. Los esfuerzos de Wilson fueron estériles a la hora de comprometer a su país en aquella nueva experiencia, puesto que el Senado estadounidense se negó a ratificar el Tratado de Versalles. El acuerdo fundacional de la Sociedad de Naciones, constituido por 26 artículos, explicitaba en su preámbulo el compromiso entre los estados signatarios de no recurrir a la guerra, mantener a la luz del día relaciones internacionales fundadas en la justicia y el honor, la rigurosa observancia de las normas del Derecho internacional y el escrupuloso respeto de las obligaciones contraídas en los tratados. Todo ello con el afán de “fomentar la cooperación entre las naciones y para garantizarles la paz y la seguridad”. Al servicio de estos principios se dispuso una estructura institucional. La nueva administración internacional disponía de una serie de órganos centrales, dos de ellos de naturaleza política e interestatal: el Consejo y la Asamblea. El Consejo, que acabaría convirtiéndose en una especie de comité ejecutivo, se convocaba al menos tres veces al año y en su seno se distinguían una serie de miembros permanentes (Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón, a los que se sumarían Alemania y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) y otros temporales. La Asamblea, por su lado, fue el órgano democrático por antonomasia de la Sociedad de Naciones, celebrando ordinariamente una reunión en el mes de septiembre. Junto a ellos, la Secretaría Permanente, un órgano básicamente técnico-administrativo. A lo largo de su existencia, 63 estados formaron parte de la organización. La exclusión inicial de los vencidos, la ausencia de la Rusia bolchevique y la autoexclusión estadounidense cercenaban y cuestionaban las aspiraciones universalistas del nuevo organismo internacional, una organización de vencedores sin medios ni fuerza moral para imponer sus decisiones. La mayor parte de sus miembros originarios eran europeos y americanos y agrupaban a tres cuartas partes de la humanidad. Solamente Liberia y la Unión Sudafricana representaban al continente africano, en tanto que cinco estados (Persia, India británica, Siam, China y Japón) pertenecían al continente asiático. España perteneció a la Sociedad de Naciones aunque se retiró de la misma en 1939.
  • SOVIET.- (En ruso "consejo" o “asamblea”). Institución representativa rusa, que adquirió especial importancia durante la revolución de 1905, cuando se implantó, primero en San Petesburgo y luego en las demás ciudades, para coordinar las huelgas, representar a los obreros de las grandes industrias y otras acciones revolucionarias. Los soviets estaban constituidos por obreros, campesinos y soldados. Los soviets se volvieron a organizar y tuvieron un papel destacado en las revoluciones de febrero (sóviets mencheviques y eseritas) y de octubre de 1917 (sóviets bolcheviques). El de Petrogrado (antiguo San Petesburgo) se constituyó en un centro de poder alternativo a la Duma. Más tarde se convirtieron en fortalezas bolcheviques desde donde controlaron el desarrollo de la Revolución de octubre de 1917 y la toma del poder. Sirvieron de base para la formación de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia primero y de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas en 1922. Teóricamente fueron el órgano fundamental de la organización del Estado. A partir de 1917, los soviets eran los consejos del pueblo elegidos por el sistema de listas unitarias para todos los grados de la administración de la Unión Soviética. El Soviet Supremo de la URSS era el equivalente del Parlamento y estaba formado por dos cámaras: el Soviet de las Nacionalidades y el de la Unión, tenía el poder legislativo. Sus miembros votaban al Presidium, órgano máximo del Soviet Supremo.
  • STALIN.- (Iósiv Visariónovich Dzhugachvili) (1879-1953). Político soviético de origen georgiano, moldeó los rasgos que caracterizaron al régimen de la URRS, Estado del que fue su máximo dirigente (1929-1953), y configuró más que ningún otro gobernante la Europa posterior a la II Guerra Mundial. Hacia 1910 adoptó el apodo de Stalin, “acero”. Nació en 1879 en Gori (Georgia). Asistió a la escuela religiosa de Gori (1888-1894). Mientras estudiaba teología, leyó El Capital de Karl Marx y pronto adoptó el marxismo ruso como forma de pensamiento. Expulsado del seminario en 1899 se afilió al Partido Obrero Socialdemócrata Ruso en 1899. La policía le detuvo en 1902. Fue exiliado a Siberia, de donde escapó en 1904. Fue la primera de las ocho detenciones que sufrió bajo el régimen zarista. Durante los últimos años del régimen zarista (1905-1917) Stalin apoyó siempre a la facción bolchevique del partido, pero su contribución fue más pragmática que teórica. Tras la revolución de febrero de 1917, regresó a San Petersburgo. Junto a Kámenev, controló las decisiones del partido en la capital antes del regreso de Lenin en abril. Ambos propugnaron una política de moderación y cooperación con el gobierno provisional. Dada su categoría de bolchevique experto en nacionalismo, Lenin le escogió como comisario del pueblo para las Nacionalidades tras la revolución de octubre. Junto a Trotski, asesoró a Lenin durante la guerra civil que siguió a la Revolución Rusa. Stalin participó en esa guerra como comandante en varios frentes. Reforzó su posición en el seno del partido por su obstinado trabajo de organización y dedicación. Fue comisario del pueblo para el Control del Estado entre los años 1919 y 1923 y se convirtió en secretario general del partido en 1922. Desde entonces surgieron las diferencias de opinión con Lenin. Tras la muerte de Lenin, se unió a Zinóviev y a Kámenev para, los tres juntos, gobernar el país (triunvirato). Con esos aliados temporales, Stalin actuó contra Trotski, principal candidato para suceder a Lenin. Eliminada la amenaza de Trotski, Stalin giró de nuevo, alineándose con Bujarin y Ríkov en contra de sus compañeros. En respuesta, Trotski, Zinóviev y Kámenev desafiaron la autoridad de Stalin. Este venció a todos sus rivales gracias a una hábil manipulación y utilización de los órganos del partido y del Estado, y en 1929, ya había consolidado su posición y su poder como líder único de la Unión Soviética. Ante el descenso de la productividad agraria, Stalin reaccionó con el abandono de la NEP y el inicio en 1929 de un programa de colectivización acelerada, dirigida contra los kulaks (campesinos propietarios). El proceso de industrialización desarrollado durante la década de 1930 tuvo mucho éxito. Elevó a la atrasada URSS al nivel de otras potencias industriales. A mediados de la década de 1930 Stalin inició una gran campaña de terror político. Las purgas, los arrestos y las deportaciones a los campos de trabajo afectaron a gran parte de la población de la URSS. Sus antiguos rivales fueron condenados a muerte. Un número indeterminado de dirigentes del partido y del Ejército desaparecieron durante este periodo, lo que despejó el camino a una nueva generación en la que se encontraban futuros dirigentes como Nikita Jruschov y Leonid Brezhnev. La dictadura del proletariado se había convertido en la dictadura de la burocracia del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) y del propio Stalin; el temor inspirado por la policía secreta política (KGB) formaba parte esencial del régimen. Pese al Pacto Germano-soviético de 1939, las tropas alemanas invadieron la Unión Soviética en junio de 1941. El Ejército soviético (el Ejército Rojo) se encontraba muy debilitado por las purgas políticas de la década de 1930. Stalin dirigió personalmente la guerra contra la Alemania nazi y, tras la victoria soviética en la batalla de Stalingrado, se convirtió en uno de los líderes mundiales. Stalin participó en las conferencias de Teherán (1943), Yalta (1945) y Potsdam (1945), en las que logró el reconocimiento internacional de una esfera de influencia soviética en la Europa del Este. Acabada la guerra, extendió el dominio comunista sobre la mayor parte de los países liberados por el Ejército soviético, en los que se establecieron las denominadas democracias populares, uno de los elementos que propició el inicio de la Guerra fría. En enero de 1953 ordenó la detención de numerosos doctores en medicina de Moscú, principalmente judíos, acusándoles de asesinatos médicos y de conspiración contra el Estado. El llamado ‘complot de las blusas blancas’ parecía presagiar una nueva purga, que sólo evitó el repentino fallecimiento de Stalin el 5 de marzo de 1953 en Moscú. Stalin ha pasado de ser considerado un mito del socialismo internacional a estar incluido en la nómina de dictadores irracionales del siglo XX. En 1956 el XX Congreso del PCUS denunció a Stalin y comenzó el denominado proceso de desestalinización.
  • TRATADO DE BREST-LITOVSK.- Firmado entre la Rusia bolchevique y los Imperios Centrales, fue el primero de los tratados que pusieron fin a la Gran Guerra. Pese a que Trotsky trató de prolongar lo máximo las negociaciones, el envite final alemán en febrero de 1918 derrumbó las menguadas y desorganizadas tropas de la Rusia soviética. Lenin, para poder hacer frente al Ejército Blanco en la guerra civil, tuvo que ordenar la aceptación de las durísimas condiciones alemanas. Estamos ante un tratado de paz firmado el 3 de marzo de 1918 en la ciudad polaca de Brest-Litovsk (entonces bajo soberanía rusa, actual Brest) entre el Imperio Alemán, Bulgaria, el Imperio Austrohúngaro, el Imperio Otomano y la Rusia soviética. En el tratado, Rusia renunciaba a Finlandia, Polonia, Estonia, Letonia, Lituania, Ucrania y Bielorrusia y cedió Besarabia a Rumanía y una parte de Armenia (al E del Mar Negro) a Turquía, que a partir de entonces quedaron bajo el dominio y la explotación económica de los Imperios Centrales. Con este tratado, Alemania reforzó el frente occidental con efectivos orientales. La derrota alemana en la Primera Guerra Mundial anuló el tratado, y todas las pérdidas rusas habían sido recuperadas para 1940. Solamente Finlandia y Turquía, sucesora del Imperio Otomano, conservaron los territorios recibidos en Brest-Litovsk.
  • TRATADO DE VERSALLES.- (1919) Acuerdo de paz firmado, tras la conclusión de la I Guerra Mundial, entre Alemania y las potencias aliadas vencedoras el 28 de junio de 1919 en la galería de los Espejos del palacio de Versalles, próximo a París. Fue negociado durante la conferencia de paz celebrada en Versalles, que comenzó el 18 de enero de 1919. En ella participaron Estados Unidos (representada por su presidente, Thomas Woodrow Wilson), Gran Bretaña (con su primer ministro, David Lloyd George, al frente de la delegación), Francia (representada por su primer ministro, Georges Clemenceau) e Italia (con su jefe de gobierno, Vittorio Emanuele Orlando). Alemania, que había adoptado un régimen republicano (la llamada República de Weimar) tras la disolución del II Imperio Alemán al final de la guerra, quedó excluida de las conversaciones. La primera sección del Tratado recogía el Pacto de la Sociedad de Naciones, cuyo objetivo era garantizar el cumplimiento de los términos de varios convenios acordados después de la I Guerra Mundial con el fin de lograr una paz duradera. Estados Unidos no lo ratificó, pero firmó con Alemania por separado el 2 de julio de 1921 el Tratado de Berlín. Según lo estipulado en el Tratado de Versalles, que seguía en lo básico los Catorce puntos, o directrices pautadas en enero de 1918 por el presidente estadounidense Wilson, Alemania tuvo que suprimir el servicio militar obligatorio, reducir su ejército a 100.000 hombres, desmilitarizar casi todos sus territorios, dejar de importar, exportar y producir material de guerra, limitar sus fuerzas navales, quedándole prohibida la aviación militar. Alemania también aceptó que el ex emperador Guillermo II fuera juzgado por un tribunal internacional bajo la acusación de haber cometido “un delito supremo contra la moralidad internacional”, pero el juicio nunca llegó a celebrarse. Los alemanes debían hacer frente a una cuantiosa indemnización en concepto de reparaciones de guerra para resarcir a las potencias aliadas por los daños causados durante el conflicto. Surgieron dificultades a la hora de efectuar la recaudación de los pagos. Asimismo, el Tratado de Versalles abrogó los acuerdos de Brest-Litovsk y Bucarest, de marzo de 1918 y agosto de 1913, respectivamente. Alemania reconoció la soberanía incondicional de Bélgica, Polonia, Checoslovaquia (en la actualidad República Checa y Eslovaquia), así como la de Austria, y perdió aproximadamente 71.000 km2 de su territorio, esto es, algo más de un 13% de sus dominios europeos. El área fronteriza de Alsacia-Lorena fue restituida a Francia, y la región del Sarre quedó bajo la administración de una comisión de la Sociedad de Naciones durante quince años. También hubo cambios territoriales en Schleswig, Posen (actual Poznanń en Polonia) y Prusia Occidental, Memel (actual Kláipeda), Danzig (en la actualidad Gdańsk) como una ciudad libre administrada por la Sociedad de Naciones. Alemania también perdió todo su imperio colonial. Las duras condiciones del Tratado, en especial la pérdida de los territorios del este europeo, levantaron duras críticas en Alemania que calificó el Tratado de paz como diktat (imposición), y dio lugar a la aparición de numerosos grupos nacionalistas que demandaban la revisión del mismo, y que servirían de soporte para el ascenso al poder en la década de 1930 del nacionalsocialismo. El Tratado fue ampliamente violado en los años 30 con la llegada al poder del nazismo.
  • TRIPLE ALIANZA.- El reparto colonial del mundo entre las grandes potencias produjo fuertes rivalidades imperialistas entre ellas. Hasta 1890, fecha en que Bismarck, protagonista hasta entonces de la diplomacia europea, salió de la cancillería alemana, las rivalidades y alianzas entre las grandes potencias europeas pueden resumirse así: rivalidad entre Francia y Alemania (Alsacia-Lorena), rivalidad entre Francia y Gran Bretaña (fricción en África), rivalidad entre Francia e Italia en el Mediterráneo (Italia considera que Francia les ha arrebatado Túnez), rivalidad entre Rusia y Gran Bretaña (en el Mar Negro - estrechos, y en la India), rivalidad entre Rusia y Austria-Hungría (expansión en los Balcanes). Bismarck utilizó estas rivalidades para lograr dos alianzas: la Triple Alianza (1882) entre Alemania, Austria-Hungría e Italia; y el Tratado de Reaseguro (1887), entre Alemania y Rusia, siempre con el objetivo de aislar a Francia (revanchismo por la pérdida de Alsacia y Lorena) y de fortalecer la hegemonía continental de Alemania. Frente a la Triple Alianza, en 1907 surgió una Triple Entente de Gran Bretaña, Francia y Rusia (los integrantes de esta coalición pasaron a ser conocidos como “imperios centrales”). Los futuros bandos de la I Guerra Mundial (1914) estaban perfilados. Otras alianzas anteriores fueron la Liga de los Tres Emperadores (1873) entre Austria, Rusia y Alemania; y la Doble Alianza (1879) entre Alemania y Austria.
  • TRIPLE ENTENTE.- Nombre por el que es conocida la alianza diplomática y militar que, concluida en 1907 por Gran Bretaña, Francia y Rusia, venía perfilándose desde finales del siglo XIX. Su objetivo principal fue hacer frente a la Triple Alianza, establecida en 1882 por el II Imperio Alemán, el Imperio Austro-Húngaro e Italia. Las negociaciones para la constitución de la Triple Entente fueron promovidas por Francia, cuya enemistad con Alemania había aumentado desde su derrota en la Guerra Franco-prusiana (1870-1871). El gobierno francés entabló conversaciones con Rusia, de la que la separaban numerosas cuestiones ideológicas. Los importantes préstamos concedidos por Francia para estimular el desarrollo de la industria y los medios de transporte rusos ayudaron. El pacto militar franco-ruso se firmó en 1894-1895. En 1898 se iniciaron negociaciones encaminadas a incorporar a Gran Bretaña en la alianza. Acercamiento obstaculizado en un principio por la rivalidad colonial entre ambas potencias en África y Extremo Oriente. Sin embargo, el peligro potencial que representaba el poder militar de la Triple Alianza favoreció la unión de estos dos estados, y en 1904 Francia y Gran Bretaña firmaron acuerdos diplomáticos que configuraron la denominada Entente Cordial. En 1906, se celebraron una serie de reuniones extraoficiales de ambas potencias y se acordó coordinar una acción conjunta en el caso de que Gran Bretaña decidiera intervenir en una guerra franco-alemana. Gran Bretaña y Rusia establecieron un pacto similar en 1907, creándose así el sistema de alianzas conocido como la Triple Entente. La tensión entre los países de la Triple Entente y la Triple Alianza fue aumentando con el paso del tiempo y provocó en 1914 el estallido de la I Guerra Mundial.
  • TROTSKI.- (Liev Davídovich Bronstein) (1879-1940). Teórico del marxismo y uno de los principales dirigentes del gobierno soviético hasta que fue expulsado y forzado al exilio por su rival, Iósiv Stalin. Trotski nació en Yákovka (Ucrania) en 1879. Se inició en la política en 1896, integrándose en los círculos del populismo (movimiento del socialismo agrario), pero no tardó en adherirse al marxismo. En 1897 fundó la Unión de Obreros del Sur de Rusia, por lo que fue detenido, encarcelado y condenado al exilio. Consiguió escapar de su destierro en Siberia en 1902, se trasladó a Europa y adoptó el seudónimo de Trotski (nombre de un carcelero que le había custodiado). Durante su estancia en el extranjero, se unió a Lenin, Mártov, Plejánov y otros miembros del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR) que editaban el periódico Iskra (La Chispa). No tardó en ascender en el partido gracias a sus dotes dialécticas. Durante el segundo congreso del POSDR, celebrado en Londres en 1903, Trotski se opuso a las teorías de Lenin y los bolcheviques y se unió a los mencheviques. Sin embargo, no estableció fuertes vínculos con esta facción dado su talante independiente. En 1905 participó en la revolución, en la que adquirió experiencia política gracias a su actuación como presidente del Soviet de San Petersburgo. Fue encarcelado en diciembre de 1905 y deportado a Siberia. Huyó de Siberia en 1907. El inicio de la Revolución Rusa en febrero de 1917 le sorprendió en Nueva York, donde colaboraba en un periódico ruso. Llegó a Rusia en mayo; una vez allí, no tardó en asumir la jefatura de la organización socialdemócrata interdistrital y se unió al Soviet de Petrogrado. Se le nombró presidente del Soviet de Petrogrado en septiembre. Coincidió con Lenin sobre la necesidad de derrocar al Gobierno Provisional establecido tras la primera fase revolucionaria. Dirigió con éxito la Revolución de octubre. Ocupó el cargo de comisario (ministro) de Relaciones Exteriores en el gobierno soviético que se constituyó a continuación, y negoció la paz por separado con Alemania en Brest-Litovsk. Posteriormente, actuó como comisario de la Guerra y a él se debe la fundación, promoción y dirección del Ejército Rojo, que consiguió una gran victoria durante la Guerra Civil rusa que sucedió a la revolución. Trotski fue el principal líder del Politburó después de Lenin, aunque tenía sus propios proyectos con respecto a la industrialización de Rusia. Cuando Lenin se vio obligado a retirarse de la vida política en mayo de 1922, tras haber sufrido una apoplejía, Trotski no se encontraba en posición de asumir el control del gobierno. Nunca había sido un defensor de la política de partidos, y no consiguió impedir que la troika compuesta por Grígori Zinóviev, Liev Kámenev y Stalin se hiciera con el poder. Sus violentos discursos no podían competir con la máquina burocrática del partido creada por Stalin. Sus adversarios políticos le destituyeron de su cargo de comisario de Guerra en 1925 y le expulsaron del Politburó en 1926; Stalin le envió al exilio a Asia central en 1928 y fue desterrado de la URSS en 1929. Trotski pasó el resto de su vida buscando un lugar seguro desde donde hacer públicas sus feroces críticas al estalinismo. Vivió en Turquía, Francia, Noruega y finalmente se instaló en México, invitado por el general Lázaro Cárdenas, presidente del país, en 1937. En la ciudad de México vivía en un palacete, defendido como fortaleza. El agente soviético Kótov, que desde México dirigía las operaciones contra Trotski, ordenó a Ramón Mercader, que había logrado infiltrarse en la casa como amigo de una de las secretarias, que acabara con él. Ramón Mercader, comunista español atacó a Trotski el 20 de agosto de 1940 con un piolet, que hundió en su cabeza; pero éste pudo reaccionar enérgicamente y pidió ayuda. Mercader fue hecho preso y permaneció en la cárcel 20 años. Trotski falleció el día siguiente.
  • UNIÓN SAGRADA.- Tregua política que acordaron los partidos de izquierdas durante la Primera Guerra Mundial, es un rasgo de patriotismo, no llamando a las fuerzas sociales en contra del gobierno o a la huelga. Es decir, es la unión de todas las fuerzas políticas con el objetivo de dar a los gobiernos el apoyo necesario para hacer frente a la guerra. Los que se opusieron a esa oleada de entusiasmo bélico y patriótico fueron duramente perseguidos y castigados.

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